Crónica del doctor Cabrera:La infección es grave, se generaliza y se hace sistémica. La infección del la falta de casta, para la que no hay tratamiento eficaz, más aun cuando lo niega el propio paciente, satisfecho, orgulloso y en buena medida ignorante de su propio padecimiento. Porque, al igual que algunas personas no pueden aceptar un diagnóstico, negándose a asumir lo que el mismo supone, el ganadero de esta tarde se niega a reconocer su tremendo error. Esto no es el toro artista, ni siquiera el que no molesta, es el auténtico y genuino buey, fruto del descaste. El problema es que todo el panorama de la ganadería de lidia hispana se halla infectada del mismo mal, y de reses portadoras de tan necrótica enfermedad. Vacas y añojos de ambos sexos que han ido sembrándose y repartiéndose a los cuatro vientos, generando una pandemia que nos conduce a esta seria enfermedad de la fiesta.
Continua en este enlace, Rafael Cabrera, Cope Toros.
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