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martes, 16 de octubre de 2012

Una anécdota

¡Mal, muy mal Maestro! - le gritaba un aficionado en San Sebastián a Lagartijo después de una faena pesadísima al matar uno de sus toros. 

Rafael se dirigió al que asi le censuraba y le dijo: 

"Miusté", esto del toreo es un infundio, y los toreros serios semos como los canjilones de noria que unas veces vamos "pa" abajo y otras "pa" arriba. ¿Quién sabe si se va usté a morir de gusto al verme matar el otro toro?

En efecto, mató de modo admirable al toro siguiente,y aquel que antes le gritara le arrojó el sombrero entusiasmado, cuando volvía a la barrera, al tiempo que se desgañitaba piropeando al cordobés.

Este le cogió el sombrero del aficionado, y al devolvérselo le dijo:

¿Lo ve "osté", hombre? si too esto del toreo no es más que un infundio.

 Lagartijo en Pamplona.

Morante de la Puebla en muchas ocasiones es como esos toreros que con uno está para olvidar y con el otro para recordar mucho tiempo.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Con M de Morante

Hace días un amigo me pidió un post sobre el maestro de La Puebla. No es que tenga mucho repertorio de fotografías, pero creo que el momento se lo merecía para dedicarle este post. Después de la semana pasada haber triunfado en la feria de Bilbao. Aquí lo tienes señor pintor.







viernes, 25 de marzo de 2011

Esperando a Morante

Pues así estuvimos toda la tarde del día 17 en Valencia. Esperando a Morante. Y eso que el de la Puebla no faltó a su cita con las Fallas. Abría el cartel. Prometedor por cierto, toros de Cuvillo. Quince días antes había desorejado uno en Vistalegre. Todos expectantes de poder repetir hazaña.

 Pero su mirada ya decía que aquello no iba con él. Parecía que tenía metido en la cabeza algo diferente a lo que todo el mundo estaba soñando. Y eso que Morante arranco bellos trazos en el primero de la tarde. Euforia en la grada.

Se escuchaba un olé fuerte, apasionado, ensordecedor. Parecía que nacía otra faena para el recuerdo pero en un instante todo se quedó en nada. 



Morante lo intentó pero el de cuvillo no quiso colaborar. No le vio casi opción a su segundo. Morante estaba pensativo.


Y así se quedó toda la tarde, con rostro pensativo, dándole vueltas y más vueltas. Al día siguiente saltaba la noticia de que Poli Gallardo dejaba el equipo del matador. ¿Posiblemente fuera la causa por la que Morante mostraba el rostro como si la tarde no fuera con él?



Esperemos volver a disfrutar pronto de una nueva genialidad del maestro de La Puebla del Río, en una temporada en la que se hablará y mucho de su posible encerrona en Sevilla. Para ello queda mucho aún, demasiado pronto se ha destapado dicha suposición.

jueves, 1 de julio de 2010

Morante de la Puebla, Premio Paquiro.

Enlazo aquí la entrevista realizada al maestro Morante de la Puebla en el periódico El Mundo.